Durante algunos años puristas, aficionados y
comentaristas renegaron cuando la máxima categoría parecía carecer de
emociones, Schumacher del 2000 al 2004 se encargo de barrer a cuanto competidor
había en la grilla de partida, algunos dijímos que no era culpa de él (o de
Ferrari) de que los otros equipos no pudieran ser competitivos. Pero como todo
en la vida, siempre hay un pero… éste se dio en el gran premio de Austria en
2002, cuando faltando una vueltas su coequipero Rubens Barrichello claramente
le abrió el paso para que Schumi se adjudicara la victoria.
Y aunque la meta de Ferrari es siempre estar un
paso adelante en todo, llámese tecnología, desarrollo, sueldos, etc, ellos no
fueron los primeros en desarrollar este tipo de maniobras. La orden ocurre cuando
el equipo decide que un piloto debe de ganar una carrera o simplemente que debe
de mantener la posición (aún cuando el 2do lugar es más rápido que el primero).
Pero aunque este tipo de maniobra es conocida
como “Team Order” (orden de equipo), los pilotos no siempre suelen acatar las
direcciones recibidas del pit box. Rene Arnoux fué un claro ejemplo de la
negativa a este tipo de órdenes, cuando en ´82 (Francia) no quiso dejar pasar a
Alain Prost.
En 2010, tuvoo dos casos de órdenes, uno con la
scuderia del cavallino y otra con Red Bull. Ferrari dio de que hablar cuando
Massa recibió la orden de dejar pasar a Alonso en el gran premio Alemán; esto
no sólo hizo que se recordara lo sucedido en 2002 (Austria), sino que mancho un
podio en donde solo se escuchaban silbidos del público en señal de reprimenda.
Para la torcida brasileira esto significo que no solo tenían un piloto de nuevo
en Ferrari, sino que estaban reviviendo la denigración que sintieron con
Barrichello; Felipe Massa fue blanco de varias burlas en las redes sociales cuando
se le refirió como el “empleado del mes” de Maranello. Red Bull hizo lo propio
en Turquía, cuando Webber fue informado por radio que tenía que cumplir con un “Multi21”
(código para orden de equipo) y así dejar pasar a Vettel; y aunque lo medio quiso
dejar pasar, la maniobra resulto en un toque de los dos autos que terminó en
que ambos abandonaran la carrera, dónde tanto Vettel como Webber aceptaron
tener la culpa.
Pero este fin de semana fue especial, ya que
Red Bull y Mercedes nos dieron una carrera diferente.
Mercedes tenía a Hamilton en tercero y Rosberg
en cuarto, Hamilton tenía que administrar el combustible que le queda en su
tanque para poder terminar la carrera, por lo que no podía acelerar a fondo…
Rosberg tenía combustible, no tenía ningún problema con sus llantas, por lo que
podía acelerar a fondo e incluso aspirar a dar batalla por el segundo puesto.
Pero todo esto se oscureció cuando Rosberg avisó al equipo que podía ir más
rápido que Hamilton, traducción al castellano “necesito rebasarlo YA!!!”, y la
respuesta fue un rotundo “negativo”, a lo que obedeció sin comentar nada.
Más no fue así en Red Bull, donde Webber
manejaba la punta de la carrera y claramente Vettel era más rápido (en realidad
siempre ha sido más rápido cualquiera que sea la situación). Aquí el equipo le
informó a Sebastián del Multi21, pero para que no se fuera sobre su compañero
de equipo, lo cual no le pareció y de ahí su único objetivo fue rebasarlo, y
aquí nos ha regalado un rebase por la parte interna de la pista que a la hora
que la carrera se vio en México (de 2 a 4am) hizo que todos los que estábamos
pendientes perdiéramos el sueño, el cometario del ingeniero de carrera de
Sebastían fue “Don´t be silly Seb, C´mon !!!”. Y Vettel sacó una ventaja de no
un par de décimas de segundo, sino de varios segundos, incluso llego
zigzagueando a la meta.
Y terminada la carrera fue que se puso realmente
buena, en parc fermé (la zona donde se estacionan los autos después de que
termina la carrera) Hamilton quien terminó en tercero se encontró con un abrazo
de su coequipero (quien finalmente no quiso rebasarlo). Pero en la sala donde
se relajan por un par de minutos los pilotos que suben al podio, ahí es donde
se pudo ver la tensión… Adrian Newey de Red Bull regañando claramente a Vettel,
como televidente incluso a mi me hizo sentir incomodo y por un momento pensé
que Webber no subiría al podio del berrinche que estaba haciendo. El podio fue
incomodo, no sólo no se hablaban, sino que no se veían, Vettel sonreía, pero
Webber estaba a punto de soltar las lágrimas y Hamilton por su parte fue
contundente cuando declaró “Nico es quien debiera estar aquí”.
Pero aquí es donde se crea un dilema. Debe un
equipo administrar así a un triple campeón del mundo, quien claramente no sólo
es más rápido que su coequipero, sino que es más rápido que el resto de los
pilotos en general? Porque en esta carrera al parecer Vettel es el malo de la
película y Rosberg el bueno. Que tiene de malo que un muchacho de 25 años
quiera ser el mejor? Como perjudica a Rosberg haber obedecido? Mi opinión es
que este tipo de situaciones hacen que las carreras sean interesantes, que nazcan
rivalidades; en esta carrera tenemos dos ejemplos de lo que podría catalogarse
como el bien y el mal. Como aficionados que es lo que esperamos? Ver siempre lo
mismo o tener algo de que hablar?
Hasta el momento no he visto si hay alguna
sanción para ambos equipos (y que si la hay, debería ser para Mercedes y no
para Red Bull), solo puedo decir que gracias por el espectáculo y por darme que
comentar.
Un abrazo